Entre las primeras escorts con las que tuve la suerte de acostarme ocupa un lugar especial en la memoria una argentina que se hacía llamar Gisellesexy, de ascendencia turca. Gisellesexy tenía un cuerpo fibrado y firme, muy currado en el gimnasio, con un culo prieto y unos maravillosos pechos operados en los que se apreciaba perfectamente el relleno de silicona, algo a mi juicio completamente necesario en toda escort que se precie. Gisellesexy recibía en un apartamento de la Plaza de los Cubos de Madrid, en un edificio impersonal de pasillos larguísimos, donde otras muchas lumis presaban (y todavía prestan) sus servicios. Le gustaba mucho el rollo de recibir en penumbra, con velitas aromáticas y demás parafernalia del sexo zen. Luego, en el folleteo, era más loba que zen. Era una especie de Pamela Anderson porteña (morocha, aunque teñida de rubio), con las facciones algo más duras, una mamada soberbia y una cubana grandiosa. Muchas veces me derramé entre sus tetas operadas, también frotándome contra sus nalgas y su adorable ano, que sin embargo nunca me dejó penetrar. Pero, como conocía mis gustos, me ofrecía siempre el espectáculo de sus nalgas prietas, que me volvía loco acariciar, manosear y lamer. Con ella descubrí los placeres del facesitting.
El único defecto de aquella Gisellesexy en la plenitud era una cicatriz de cesárea que le atravesaba longitudinalmente el vientre, un elemento perturbador que luego he descubierto en otras escorts. Durante algún tiempo desapareció del mapa, para volver a los pocos años increíblemente deteriorada, con las carnes blandas y las tetas caídas. Finalmente desapareció de forma definitiva. Aunque los últimos encuentros fueron decepcionantes y nunca destacó por su simpatía, recuerdo con nostalgia su primera etapa de pibón turco-porteño (en torno a 2005) con auténtica nostalgia. Fue una pena que al final se dejase estropear tanto. Todavía sigo rindiendo homenaje pajero a su recuerdo, aunque ya casi es imposible encontrar fotos suyas en internet.







No hay comentarios:
Publicar un comentario